“Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo. Aún cuando estaba en el orfanato o recorría las calles buscando qué comer, me consideraba el actor más grande del mundo. La vida es maravillosa...si no se le tiene miedo. Sin haber conocido la miseria, es imposible valorar el lujo. Más que maquinaria necesitamos humanidad, y más que inteligencia, amabilidad y cortesía. Fui perseguido y desterrado, pero mi único credo político siempre fue la libertad.”
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sábado, 7 de enero de 2012
"VIDA INTENSA DE LOS ACTORES", de Agustín de Rojas (1603)
El esclavo que es esclavo
Quiero que trabaje siempre,
Por la mañana y la tarde;
Pero por la noche, duerme.
No tiene a quien contentar,
Sino a un amo o dos que tiene,
Y haciendo lo que le mandan
Ya cumple con lo que debe.
Pero estos representantes,
Antes que Dios amanece,
Escribiendo y estudiando
Desde las cinco a las nueve,
Y de las nueve a las doce
Se están ensayando siempre;
Comen, vanse a la comedia
Y salen de allí a las siete.
Y cuando han de descansar,
Los llaman el presidente,
Los oidores, los alcaldes,
Los fiscales, los regentes,
Y a todos van a servir
A cualquier hora que quieren.
¿Qué es eso? ¿aire?; yo me admiro
cómo es posible que pueden
estudiar toda su vida
y andar caminando siempre,
pues no hay trabajo en el mundo
que puede igualarse a éste.
Con el agua, con el sol,
Con el aire, con la nieve,
Con el frío, con el hielo
Y comer y pagar fletes;
Sufrir tantas necedades,
Oír tantos pareceres,
Contentar a tantos gustos
Y dar gusto a tantas gentes.
AGUSTÍN DE ROJAS
“Vida intensa de los actores”
El viaje entretenido, 1603
miércoles, 4 de enero de 2012
MI VIDA ES HIPOCRESIA… MI REALIDAD ES EL TEATRO - Raúl Muñoz
Mi realidad es el teatro, sin él no soy nada. Ando sumergido en un autismo casi voluntario, o quizás en una posición de espectador en la vida real. Mi cuerpo me pide escena. Mi alma expresar los sentimientos que otros escribieron, porque quizás sean más interesantes que los míos, o más intensos… o puede también que iguales.
La felicidad se encuentra cuando conseguimos descubrir que somos capaces de apreciarnos nosotros mismos en algo en particular, algo que nos hace sentirnos especiales, pero no únicos. Únicos no, porque si no, no podríamos compartir dicha felicidad. Yo siempre he sido un chico tímido, inseguro, falto de autoestima, hasta que descubrí mi vocación de comunicar. Dibujando escuché el mensaje que mi interior me estaba gritando y que yo no llegaba a escuchar. Detrás del micrófono encontré la clave de la autoestima, mi “yo” más sentimental y mi “yo” más divertido. Encima del escenario me siento completamente realizado. Pero cuando se acaba el papel, cuando despido el programa o cuando suenan los aplausos del final, mi “yo” se apaga, y entro en ese estado de hibernación que me permite vivir la vida de una forma práctica pero casi insensible a mi entorno.
¿Vivo quizás en una mentira? ¿Estoy dejando pasar los días sin vivirlos? Quizás no, porque dentro de mi cabeza se escribe un guión por representar, y mis emociones se entrenan para encarnar los personajes que están por venir. Si eso no es vivir, prefiero estar muerto. Pero sé que no lo estoy, porque cada día es un estreno, porque en cada representación me siento vivo, y quiero seguir viviendo para disfrutarlo.
¡Que nunca se baje el telón!
(Escrito el 13 de septiembre de 2010)
FRANCIS CABREL – “La Corrida”
En el tiempo que llevo esperando en esta habitación negra
oigo cómo se divierten y cómo cantan.
Al final del corredor alguien ha abierto la puerta
y me he encontrado en el gran día.
He visto las fanfarrias, las vallas y la gente alrededor.
En el primer momento creí que sólo hacía falta defenderse,
pero esta plaza no tiene salida.
Empiezo a comprender.
Han vuelto ha cerrar detrás de mi, han tenido miedo que retrocediera.
Al final las tendremos con éste bailarín ridículo…
¿Acaso este mundo es serio? ¿Acaso este mundo es serio?
Andalucía, ya recuerdo… aquellos prados bordeados de cactus.
¡No voy a temblar; no delante de este payaso, de este enclenque!
Lo voy a coger, a él y a su gorrito los haré girar como una noria.
Esta noche la mujer del torero dormirá sobre sus dos orejas.
¿Acaso este mundo es serio? ¿Acaso este mundo es serio?
Ya he perseguido a fantasmas de estos hasta rozar sus bailarinas.
Me han golpeado duro en el cuello para que me incline.
¿De dónde salen estos acróbatas con sus trajes de papel?
Nunca he aprendido a pelearme con muñecos.
Sentir la espada bajo mi cabeza… ¡es de locos que esto pueda gustar!
He rezado para que todo parara.
Andalucía, ya recuerdo…
Los oigo reírse mientras agonizo. Los veo bailar mientras yo muero.
No pensaba que se pudiera pasar tan bien alrededor de una tumba.
¿Acaso este mundo es serio? ¿Acaso este mundo es serio?
(Si, si hombre, hombre. Baila, baila. Hay que bailar de nuevo.
Y mataremos otros. Otras vidas, otros toros.
Y mataremos otros. Venga, venga a bailar...
Y mataremos otros.)
| Portada del disco "Samedi soir sur la Terre" |
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
| Francis Cabrel |
Francis Cabrel, nacido el 23 de noviembre de 1953 en Astaffort, cerca de Agen, Francia, cantautor y guitarrista francés de ascendenciaitaliana.
Pasó su infancia en Astaffort. Comenzó a componer con 16 años como por afición influido por cantantes como Bob Dylan.
Lo expulsaron del instituto por problemas de disciplina y encontró trabajo en una zapatería, trabajo que dejó por la música, empezando a tocar en pubs y bares con el grupo Ray Frank et les Jazzmen (más tarde Les Gaulois). Pero fue dejando el grupo presentándose a concursos y finalmente grabando discos.
Está casado y es padre de tres hijas: Manon, Aurélie y Thiu.
Aunque es muy feliz dice, en una declaración de una revista muy importante de donde reside hoy, el amor por la guitarra siempre será su primer amor.
Extraído de: www.wikipedia.org
CARLO GOLDONI (Italia, 1707 - 1793)
¡Ah, cuántas escenas me han suministrado mis propias vicisitudes!
"LA POSADERA", de Carlo Goldoni (el autor)
Autor teatral italiano, considerado como el fundador de la comedia moderna italiana. Nacido en Venecia, a los 14 años se unió a un grupo de teatro ambulante, y durante los siguientes diez años adquirió una amplia educación, que concluyó con una licenciatura en Derecho por la universidad de Padua. En 1731 retornó a Venecia y comenzó a trabajar como abogado y a escribir obras de teatro. Las primeras de ellas fueron tragedias, la única forma teatral que merecía consideración y respeto en aquella época. Aunque sus tragedias alcanzaron un cierto éxito, Goldoni no se encontraba satisfecho en este medio. Concibió, pues, la idea de reformar el teatro italiano eliminando las máscaras y bufonerías que abundaban por aquel entonces, y escribiendo comedias a la manera del dramaturgo francés del siglo XVII Molière, pero basándose en personajes y costumbres italianas. Entre 1748 y 1762 Goldoni escribió unas 150 comedias, que van desde La viuda astuta (1748) hasta Las riñas en Chioggia (1762). En 1761 Goldoni había dejado Venecia para dirigir el teatro italiano de París y en 1770 escribió una comedia en francés, Il burbero benefico (1849), para la boda del futuro rey Luis XVI y Maria Antonieta. En su retiro de Versalles escribió susMemorias (1787). Le fue concedida una pensión real en 1787 pero como consecuencia de la Revolución Francesa se le revocó y Goldoni murió en la más absoluta pobreza. © eMe
Extraído de www.epdlp.com
"ARTE NUEVO" - Lope de Vega
En el acto primero ponga el caso,
en el segundo enlace los sucesos,
de suerte que hasta medio del tercero
apenas juzgue nadie en lo que para.
martes, 3 de enero de 2012
HAMLET (ACTO II – escena XI)
HAMLET.- Ya estoy solo. ¡Qué abatido! ¡Qué insensible soy! ¿No es admirable que este actor, en una fábula, en una ficción, pueda dirigir tan a su placer el ánimo que así agite y desfigure el rostro en la declamación, vertiendo de sus ojos lágrimas, débil la voz, y todas sus acciones tan acomodadas a lo que quiere expresar? Y esto por nadie: por Hécuba. Y ¿quién es Hécuba para él, o él para ella, que así llora sus infortunios? Pues ¿qué no haría si él tuviese los tristes motivos de dolor que yo tengo? Inundaría el teatro con llanto, su terrible acento conturbaría a cuantos le oyesen, llenaría de desesperación al culpado, de temor al inocente, al ignorante de confusión, y sorprendería con asombro la facultad de los ojos y los oídos. Pero yo, miserable, sin vigor y estúpido, sueño adormecido, permanezco mudo, ¡y miro con tal indiferencia mis agravios! ¿Qué? ¿Nada merece un Rey con quien se cometió el más atroz delito para despojarle del cetro y la vida? ¿Soy cobarde yo? ¿Quién se atreve a llamarme villano? ¿O a insultarme en mi presencia? ¿Arrancarme la barba, soplarmela al rostro, asirme de la nariz o hacerle tragar lejía que me llegue al pulmón? ¿Quién se atreve a tanto? ¿Sería yo capaz de sufrirlo? Sí, que no es posible sino que yo sea como la paloma que carece de hiel, incapaz de acciones crueles; a no ser esto, ya se hubieran cebado los milanos del aire en los despojos de aquel indigno. Deshonesto, homicida, pérfido seductor, feroz malvado, que vive sin remordimientos de su culpa. Pero, ¿por qué he de ser tan necio? ¿Será generoso proceder el mío, que yo, hijo de un querido padre (de cuya muerte alevosa el cielo y el infierno mismo me piden venganza) afeminado y débil desahogue con palabras el corazón, prorrumpa en execraciones vanas, como una prostituta vil, o un pillo de cocina? ¡Ah! No, ni aun sólo imaginarlo. ¡Eh!... Yo he oído, que tal vez asistiendo a una representación hombres muy culpados, han sido heridos en el alma con tal violencia por la ilusión del teatro, que a vista de todos han publicado sus delitos, que la culpa aunque sin lengua siempre se manifestará por medios maravillosos. Yo haré que estos actores representen delante de mi tío algún pasaje que tenga semejanza con la muerte de mi padre. Yo le heriré en lo más vivo del corazón; observaré sus miradas; si muda de color, si se estremece, ya sé lo que me toca hacer. La aparición que vi pudiera ser un espíritu del infierno. Al demonio no le es difícil presentarse bajo la más agradable forma; sí, y acaso como él es tan poderoso sobre una imaginación perturbada, valiéndose de mi propia debilidad y melancolía, me engaña para perderme. Yo voy a adquirir pruebas más sólidas, y esta representación ha de ser el lazo en que se enrede la conciencia del Rey.
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